ME MUDO A
ESTA NUEVA DIRECCIÓN
http://manuelharazem.blogspot.com/
..........
Nuestra amiguita Matilde Cabello, esa Leticia Savater de la Historiografía Cordobesa, nos viene deleitando desde hace años en las mañanas de los domingos en el DÍA DE CÓRDOBA con sus dulces pildorillas efemeridiales en las que de una manera amenísísisisisima y divertidísísisisisma nos muestra a los personajes históricos de esta ciudad revestidos de una apariencia deliciosamente disneyniana. Yo ya sólo echo de menos que un día nos presente al brutote de Almanzor jugueteando con Bambi y Tambor en los jardines de Medina Zahira.
El domingo pasado le tocó el turno a José Cruz Conde, titular de la principal vía de la ciudad, al que presentó como un prócer benéfico y constructivo, responsable de la modernización urbanística que disfrutamos al norte de las Tendillas. El Faraón del Ensanche Cordobés. Bien está lo que bien parece. Pero aparte de las dudas de índole histórica y urbanística que suscita la idoneidad del sector elegido para el proyecto (1), olvida nuestra amiguita otros detalles de la biografía del que fuera, después de alcalde de Córdoba, Gobernador Civil de Sevilla y Comisario de la Expo 29, principal instigador en la ciudad del sangriento golpe de estado del 18 de julio de 1936, de la guerra civil subsecuente y del genocidio de demócratas programado posterior.
Menos mal que alguien se lo ha recordado esta mañana en las mismas páginas del diario desde donde juega con nosotros a las ¡palmitas, palmitas! cada domingo.
SOBRE JOSÉ CRUZ CONDE
Unas líneas para intentar completar la información que nos aporta Matilde Cabello en su estimado diario. Nos dice que fue estupendo el papel realizado por José Cruz Conde en esta ciudad.
Considero, sin embargo, que nos oculta la parte más importante de la biografía de D. José. Pregunto, ¿no se atreve a opinar con metralla por temor a perder su tribuna pública?, como bien dice Antonio Manuel. Por considerar grave la omisión, quiero aportar algunos detalles complementarios.
Las reuniones conspirativas, que condujeron al genocidio cordobés, contaban con la participación del coronel Cascajo, José Cruz Conde y los jefes de la Guardia Civil, el ex alcalde era el portador de las consignas para el alzamiento, transmitiendo las órdenes de Madrid a Eduardo Quero que lo describe como un hombre valiente que departe con otro valiente entre los valientes, Cascajo, que salvó a Córdoba de la bestia roja.
Los resultados deberían ser conocidos por todos los cordobeses, genocidio total: 10.000 hombres fusilados. Cerca de 200 mujeres asesinadas, algunas de ellas embarazadas. Un río de sangre que afectó a miles de familias. Una lista de horrores colaterales, mujeres que por el asesinato del esposo ahorcaron a sus hijos y se suicidaron. Hombres que llegaron a la alcaldía por permitir que fusilaran a su hermano y un largo etcétera.
Matilde, hija, un poco de memoria histórica. Lee a Francisco Moreno Gómez, ejemplo de rigor historiográfico. JOSÉ LÓPEZ GAVILÁN. (CÓRDOBA).
Yo añadiría que a las muchas vergüenzas que nuestro gobierno municipal de Izquierda Unida va lentamente acumulando hay que sumar el que no haya terminado de limpiar con un enérgico estropajo democrático el callejero de la ciudad de nombres de golpistas, fascistas, asesinos y cómplices de la sangrienta dictadura que asoló este país durante más de cuarenta años. Aunque sólo fuera por la memoria de los miles de militantes de su partido que exterminaron inmisericordemente.
Podría aducirse que los méritos de Cruz Conde para seguir contando con su nombre en esa calle son anteriores a la guerra civil. Cierto. Pero en Alemania a nadie se le ha ocurrido dedicar una calle a Hitler por su méritos de fino pintor de paisajes, anteriores a sus innombrables fechorías.
(1) Efectivamente el visionario político llevó a cabo su sueño de crear bulevares y avenidas en una ciudad que veía pasar la modernidad sin que nadie se las regalara. El problema es que la visión no la tuvo donde tenía que haberla tenido, en algún lugar determinado de las zonas extramuros de la ciudad medieval, como se les ocurrió a los próceres del resto de las ciudades españolas de la época, sino en una zona intramuros donde sólo existía un triste casco antiguo infectado de callejas. Es así que por gracia de don José y de la cortijera burguesía local que lo sustentaba Córdoba tiene el dudoso mérito de ser la única ciudad de España que construyó su Ensanche modernista en pleno casco histórico medieval. Entonces, claro, no existía la Unesco con sus declaraciones de Patrimonios de la Humanidad. Córdoba era sólo Patrimonio de la Peor Panda de Cortijeros Explotadores al Oeste del Pedroches. (VOLVER)
anónimo — 26-10-2006 09:41:04